domingo, 16 de abril de 2023

ORBITA HUAMALIANA

 Domingo, 16 de abril 2023

DOMINICAL

Editorial

EL CAMBIO SI LLEGÓ 

Alarma. En el se habla muy poco del cambio climático –variación de la temperatura a largo plazo y de los patrones climáticos–, pese a que nuestro país es uno de los más vulnerables a su impacto: el tercero en todo el planeta.

Las anomalías climáticas más recientes, como la sequía en la sierra el año pasado o las y sus consecuentes y –cuya fuerza está siendo devastadora en el norte– o fenómenos de El Niño más intensos, son algunas de las muestras de que las predicciones y advertencias, que datan de hace un par de décadas –por lo menos– están comenzando a cumplirse.

Desde el siglo XIX, las actividades humanas han sido el mayor causante del cambio climático, debido sobre todo al uso de combustibles fósiles como , y.

Esto genera emisiones de gases de efecto invernadero (como dióxido de carbono y metano), que atrapan el calor del Sol y elevan las temperaturas.

Entre las actividades más perjudicadas por lluvias y sequías, que hoy ocurren con mayor frecuencia y fuerza, figura la , lo que trastoca el abastecimiento de alimentos en las y las condiciones de vida de la población rural. Además, el daño a la propiedad y a la básica es inmenso, y su reconstrucción absorbe ingentes recursos.

O sea que es un problema de enormes proporciones para un país vulnerable como el nuestro y cabría preguntarse qué se está haciendo para mitigarlo.

El Perú es firmante de la Convención Marco de las sobre el , así que debe presentar un informe bienal de actualización (BUR) de sus Lo hizo de manera oportuna con su BUR1, que cubría el periodo 2013-2014: lo presentó en diciembre del 2014. Pero esa actitud responsable duró poco. El BUR2 (2015-2016) fue presentado en diciembre del 2019, y no hay más.

años? Pues así parece si nos guiamos por lo poco que se sabe de la labor del Ministerio del Ambiente y por la inexistencia de políticas efectivas y audaces que promuevan la generación de energías renovables como la solar y la eólica –pese a nuestras propicias condiciones geográficas–, o que combatan actividades que agravan nuestra vulnerabilidad al cambio climático como la deforestación o la contaminación de ríos por la minería ilegal.

El Perú organizó la Cumbre Climática del 2014, pero ni en esa oportunidad pudo hacer oír su voz. Es que la presión a los mayores países contaminantes también cuenta, porque su indiferencia nos afecta directamente..

FUENTE: Gestión

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